Dedo en el culo y pichula en la vagina

El caribeño le decían al jardinero de mi vecina. Era un moreno alto y fuerte que hacía muchas cosas; aparte de tener buen sexo el tipo era considerado y nunca hablaba de más. Decidí probarlo y me llevé una grata sorpresa. Tenía una verga enorme y podía hacerla crecer mucho más. Todo eso entro dentro de mí y me hizo llorar de tanto placer. Literalmente me abrió tanto la vagina que cuando orinaba caía todo de una sola y eran pocas las gotas que caían. Fue algo realmente sórdido que me dejó adolorida por semanas pero fue sumamente placentero en su momento.

Vídeos porno relacionados