Ella no sabe explicar por qué se acuesta conmigo

Cada noche que la pasamos juntos, ella se pregunta por qué se acuesta conmigo que soy un pobre huaso que apenas tiene dónde caerse muerto. Pero mientras reflexiona, no duda en abrirse de piernas y sentir toda la dureza de mi pichula, que la atraviesa y la hace gozar como nunca en su vida. Ella es muy inteligente y tiene varios doctorados pero a la hora del cache, solo le queda gritar como cualquier vendedora ambulante pues regresa a sus instintos más básicos y se olvida de todo para gozar como una mujerzuela. Claro que ella jamás lo admitiría porque es muy orgullosa y nunca da su brazo a torcer.

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