Le pellizqué una teta y la llevé a la cama

Ese truco lo aprendí cuando era cabro, viendo a mis amigos mayores. Cuando estaban conversando con una amiga y veían que la cosa iba para más, en determinado momento le pellizcaban delicadamente una teta. Si la flaca se quejaba y los abofeteaba, pues no había más remedio que tomar la de Villadiego, pero si la amiga reaccionaba riéndose o de alguna manera más amigable, pues era revolcón seguro. Así que lo apliqué con ella y resultó una estrategia ganadora pues ni bien mis dedos apretaron suavemente su pezón derecho, empezamos a besarnos apasionadamente y acabamos metiéndonos mutuamente los dedos al culo en la cama.

Vídeos porno relacionados